Prevención de riesgos eléctricos durante los trabajos de construcción

Prevención de riesgos eléctricos durante los trabajos de construcción

Las actividades de construcción, mantenimiento y reparación pueden desarrollarse cerca de instalaciones eléctricas existentes sin que estas formen parte directa del trabajo. Sin embargo, la proximidad entre herramientas, equipos, estructuras metálicas, escaleras o maquinaria y una instalación energizada puede generar condiciones de riesgo que deben identificarse antes de iniciar cualquier actividad.

El peligro no se limita al contacto directo con un conductor. La electricidad también puede producir accidentes por contacto indirecto o por aproximación a elementos energizados, especialmente cuando se utilizan equipos de gran tamaño o materiales conductores. Por ello, trabajar cerca de una instalación eléctrica requiere planificación, identificación de las condiciones existentes y control permanente del área.

Identificación de las instalaciones existentes

Antes de comenzar un trabajo debe determinarse qué instalaciones eléctricas se encuentran dentro o próximas al área de intervención. Cables aéreos, canalizaciones, tableros, tomacorrientes, luminarias y otros componentes pueden encontrarse en posiciones que interfieran con las actividades.

En construcciones existentes, la información disponible no siempre representa exactamente las condiciones actuales. Pueden haberse realizado modificaciones, ampliaciones o instalaciones posteriores que no aparecen en los planos originales.

La inspección visual debe complementarse con la información disponible del proyecto y, cuando corresponda, con métodos adecuados para localizar instalaciones ocultas. El objetivo es conocer qué elementos existen y establecer cuáles pueden verse afectados por el trabajo.

También deben identificarse las zonas donde circularán personas, herramientas, materiales y maquinaria para determinar si alguno de estos elementos puede aproximarse peligrosamente a una instalación eléctrica.

Estado y condición de los conductores

No basta con saber que existe una instalación eléctrica. También debe evaluarse su estado y condición aparente antes de comenzar.

Conductores con aislamiento deteriorado, cajas abiertas, conexiones expuestas, equipos dañados o instalaciones improvisadas representan condiciones que deben corregirse o aislarse antes de continuar con determinadas actividades.

Los elementos eléctricos no deben manipularse para comprobar manualmente si están energizados. La ausencia de tensión debe verificarse mediante procedimientos y equipos apropiados por personal competente.

Una instalación que parece antigua o deteriorada tampoco debe considerarse automáticamente fuera de servicio. Mientras no exista una comprobación adecuada, debe tratarse como potencialmente energizada.

Distancias de seguridad

La distancia entre el área de trabajo y una instalación eléctrica constituye uno de los principales controles preventivos. Esta separación debe considerar el tipo de instalación, el nivel de tensión, las características de los equipos utilizados y las condiciones particulares del lugar.

El riesgo aumenta cuando se utilizan elementos largos o conductores, como barras metálicas, perfiles, tuberías, escaleras, andamios o equipos de elevación. Un objeto puede aproximarse a una instalación energizada sin que necesariamente exista una intención de tocarla.

Por esta razón, antes de comenzar debe analizarse el movimiento que tendrán herramientas, materiales y equipos durante toda la actividad, no solamente su posición inicial.

Cuando no sea posible mantener una separación segura, deben establecerse medidas adicionales de protección, aislamiento o desenergización de acuerdo con las condiciones del trabajo y los procedimientos aplicables.

Desenergización y aislamiento

Cuando una actividad requiere intervenir directamente sobre una instalación eléctrica o trabajar en condiciones donde existe posibilidad de contacto, la desenergización puede ser una de las medidas de control más importantes.

Sin embargo, desconectar un interruptor no debe considerarse suficiente por sí solo. Deben aplicarse procedimientos adecuados para impedir una reconexión accidental y comprobar que realmente no exista tensión antes de intervenir.

La identificación del circuito correcto también es fundamental. En instalaciones modificadas o con circuitos mal identificados, desconectar un elemento puede no eliminar la energía del punto donde se realizará el trabajo.

Estas actividades deben ser realizadas por personal con la competencia correspondiente y siguiendo los procedimientos de seguridad establecidos para el tipo de instalación.

Herramientas, equipos y materiales

Las características de las herramientas y equipos utilizados deben considerarse antes de comenzar. Herramientas eléctricas, equipos de perforación, escaleras, plataformas, andamios y maquinaria pueden introducir riesgos adicionales cuando se utilizan cerca de instalaciones energizadas.

También debe revisarse el estado de los equipos. Cables deteriorados, enchufes dañados, extensiones en mal estado o herramientas con defectos pueden generar riesgos eléctricos incluso cuando no existen instalaciones expuestas en el área.

Los materiales metálicos requieren especial atención por su capacidad para conducir electricidad. Su manipulación debe planificarse considerando las dimensiones del material y el espacio disponible para moverlo sin aproximarlo a conductores.

Trabajos en altura

El riesgo aumenta cuando las actividades se desarrollan en altura cerca de líneas eléctricas o instalaciones elevadas. Una persona que trabaja sobre una escalera, plataforma o andamio puede reducir considerablemente la distancia que la separa de un conductor.

Antes de instalar un medio de acceso debe comprobarse su ubicación respecto de las instalaciones existentes. También debe analizarse el movimiento de materiales y herramientas durante el trabajo.

Los equipos de elevación requieren una evaluación adicional debido a su alcance y movilidad. Brazos, plumas, plataformas y cargas suspendidas pueden aproximarse a líneas eléctricas durante operaciones que aparentemente no están relacionadas con la instalación.

La planificación debe contemplar todo el recorrido posible del equipo y de la carga, evitando depender únicamente de la percepción visual del operador.

Señalización y control del área

Una instalación eléctrica cercana debe mantenerse identificada y visible para quienes participan en el trabajo. La delimitación del área permite establecer zonas donde no deben colocarse materiales, equipos o herramientas.

Cuando existe circulación de maquinaria o vehículos, deben definirse rutas que mantengan una separación adecuada respecto de las instalaciones. La señalización debe ser suficientemente visible y mantenerse durante toda la actividad.

También es importante controlar el acceso de personas ajenas al trabajo. Una persona que desconoce la presencia de una instalación eléctrica puede acercarse a ella sin identificar el peligro.

La supervisión debe comprobar que las medidas establecidas antes de comenzar continúen funcionando durante la ejecución, especialmente cuando cambian las condiciones del área.

Condiciones ambientales

La humedad, la lluvia y otras condiciones ambientales pueden aumentar determinados riesgos eléctricos. Las superficies mojadas, por ejemplo, pueden favorecer la conducción de corriente y reducir las condiciones de seguridad de determinadas actividades.

Antes y durante el trabajo deben observarse las condiciones del entorno y establecerse restricciones cuando estas puedan comprometer la seguridad.

Los trabajos al aire libre requieren especial atención cuando existen líneas eléctricas aéreas, ya que el clima puede afectar la visibilidad y las condiciones de operación de equipos y maquinaria.

Si las condiciones cambian de manera significativa, la actividad debe detenerse para reevaluar los riesgos y determinar si las medidas existentes continúan siendo suficientes.

Supervisión de las condiciones de trabajo

La seguridad cerca de instalaciones eléctricas no depende exclusivamente de una revisión inicial. Las condiciones pueden cambiar a medida que avanza la obra, especialmente cuando se modifican los recorridos, se instalan nuevos elementos o ingresan equipos de mayores dimensiones.

Por ello, debe mantenerse una supervisión continua sobre las distancias de seguridad, el estado de las instalaciones, la ubicación de materiales y el comportamiento de los equipos.

Cualquier cambio que reduzca las condiciones de seguridad debe ser corregido antes de continuar. La aparición de un nuevo conductor, el movimiento de una estructura o el ingreso de maquinaria diferente puede modificar completamente el nivel de riesgo existente.

Prevención antes de iniciar los trabajos

Trabajar cerca de instalaciones eléctricas requiere conocer el entorno antes de comenzar y controlar las condiciones durante toda la actividad. Identificar los conductores, verificar su estado, mantener distancias adecuadas, controlar herramientas y equipos y establecer medidas de aislamiento son acciones fundamentales para reducir el riesgo.

La electricidad exige especial precaución porque algunas situaciones peligrosas no son evidentes a simple vista. Una instalación puede encontrarse fuera del área directa de trabajo y aun así representar un riesgo por la proximidad de una escalera, una herramienta, una estructura metálica o una maquinaria.

Por ello, la revisión previa debe formar parte de la planificación de cualquier actividad que se desarrolle cerca de instalaciones eléctricas. Una obra segura no solamente identifica lo que se va a construir o reparar, sino también las condiciones existentes que pueden afectar la ejecución.